INTELIGENCIA Y SEDUCCIÓN
Mujeres que arriesgaron su vida al servicio del
espionaje
 |
Mata Hari.
|
Quién no recuerda a Dalila,
aquella hermosa mujer a la que solo le
hizo falta un hermoso vestido, un poco de perfume y unas copas de vino para
obtener el preciado secreto del hombre
más fuerte del mundo: Sansón. De nada le valió al israelita su descomunal
fortaleza, pues termino´ en manos de la débil mujer que astutamente supo como
seducirlo hasta lograr su objetivo: saber dónde radicaba su fuerza; tras ello no dudo en
entregarlo a los filisteos, que la habían contratado para dicho fin.
Por esta hazaña Dalila es considerada
la primera espía mujer de la historia. Muchas más que se dedicarían a esta
profesión, demostrando que no solo es un oficio de varones, como argumentaban
los espías alemanes Walter Nicolae y Richard Sorg, quienes solían decir que las mujeres eran demasiado
sentimentales e inestables para cumplir
dicha función.
Es así que el oficio, cuyos
orígenes se remontan a la propia historia del hombre, ha ido evolucionando en
sus técnicas, pasando del simple engaño al uso de tecnologías más modernas. La labor femenina ha sido imprescindible dentro
del espionaje, más aun en las dos guerras mundiales, durante las cuales se
comprobó su eficacia en la transmisión
de informaciones, así como su mayor
fidelidad y discreción.
En la Primera Guerra Mundial, las mujeres que
ocuparon una mínima parcela de las redes
de inteligencia, pasaron a ser elementos cruciales. En Inglaterra alcanzaron mayor
participación pese a que sabían que podrían terminar ejecutadas por un pelotón, pero no se atemorizaban.
Una evidencia de ello es
Albertine Stanaway quien fue capturada en el preciso momento en el que se
disponía a llevarle información confidencial a su esposo. Pero gracias a su
inteligencia supo despistar a los militares
Alemanes, que por faltas de
pruebas la dejaron en libertad.
Otro caso, y quizá el más
conocido, es el de Margaretha Geertudia Zelle, descendiente javanesa, más
conocida como Mata Hari (“pupila de la aurora”), nombre que ella inventó, así como sus múltiples identidades. Esta
mujer de hermosa y figura sensual estuvo al servicio del gobierno alemán como
espía bajo la denominación de agente H21.
No obstante, debido a su ambición, también trabajó para
el gobierno francés al mismo tiempo. Pero este descubrió la traición y la condeno a morir fusilada.
Cuenta la leyenda que un
instante antes de ser fusilada lanzó un
beso a los que le dispararían, distrayéndolos. Solo cuatro de doce disparos
fueron a parar a su cuerpo, uno de ellos en el corazón.
En la Segunda Guerra Mundial
el espionaje femenino se intensifico´. Pearl Cornioli, una mujer de origen británico, que formó parte de de la Resistencia francesa, arriesgó su vida transportando correos cifrados bajo
la falsa identidad de vendedora de cosméticos. Gestapo llego´ a ofrecer por
ella más de un millón de francos. Termino´ dirigiendo el frente de la resistencia
tras el arresto del su líder, Maurice Southgate. Tras la derrota nazi concretó el sueño
de casarse con el amor de su vida, el francés Henry Cornoletey.
Otra mujer muy espía fue
Mathilde Carré, de gran belleza y excelente figura, conocida como “La Gata”. Al
lado de su pareja Romand Czerniawwski, formo´ parte de la resistencia francesa en la Segunda Guerra Mundial. Se encargo´ de
sacarle información a los Alemanes, pero al ser descubierta termino´ proporcionándoles la información necesaria
para desbaratar la resistencia francesa.
Fue juzgada por su propio gobierno, que
termino´ condenándola a pena de muerte por
alta traición, luego se le conmutó por cadena perpetua y, finalmente, fue puesta
en libertad en 1954. Publico´ un libro con sus memorias.
Pero fueron muchas más mujeres
que desempeñaron esta función. También están Virginia de Castiglione, quien se
convirtió en amante del emperador Napoleón para lograr determinar sus
movimientos y persuadirlo para que interviniese en favor de la unificación de
Italia; también Melita Norwood, mujer británica que tenía ideas comunistas,
quien filtro´ numerosos documentos
secretos de Estado a sus asesores soviéticos, y otras tantas que sería inacabable
mencionar.
El hecho es que como lo dijo
la escritora Laura Mazarena: ¨Movidas por
el patriotismo, idealismo, venganza, amor o aventura, estas mujeres de
distintas épocas y nacionalidades tienen en común el hecho de ser espías y en
muchos casos el haber arriesgado su
vidas a causa de lo que creían. No obstante estas espías han sido silenciadas a
causa de su sexo, siendo con frecuencia idealizadas por la literatura y el cine
o, simplemente marcadas por una aureola de leyenda que las aleja de la realidad
y que no permiten que sus nombres sobresalgan más allá de lo superficial.¨
Mujeres espías en Latinoamérica y Perú
 |
| Mariela Barreto |
Latinoamérica
no es ajena a los casos de espionaje femeninos, pues posee grandes
representantes. Entre ellas podemos mencionar a la quiteña Manuela Sáenz, una
mujer de gran valentía y carácter que
luchó junto al libertador Bolívar, su amante, en las batallas de independencia
y quien fuese amante de este. A la “Generala” (nombre con el que el libertador
generalmente la llamaba) no le importaba incluso vestirse de varón con tal de
ayudar a la causa de la independencia. Además se encargaba bastante bien de la
seguridad de su amado, puesto que mantenía redes de infiltración entre los
enemigos de este, lo que le sirvió para salvarle la vida en una ocasión.
En nuestro país también se
dieron estos casos, sobre todo en el gobierno de Alberto Fujimori, en el que se
pudo ver claramente que el Servicio de Inteligencia del Ejército peruano( SIE)
mantenía dentro de sus agentes numerosas mujeres.
Es quizás uno de los casos
más sonados el de la ex agente del SIE, Mariella Barreto, cuyo cuerpo fue
encontrado descuartizado en el bosque norte de Lima. Según cuenta
Luisa Zapata, también ex agente y amiga de ella, a Mariella la
perseguían por haber filtrado información a la prensa sobre las atrocidades
cometidas por el Grupo Colina.
Otra caso muy sonado y
escandaloso es el de Leonor la Rosa, quien trabajó 13 años al servicio del SIE.
Denunció el 6 de abril de 1997 ante un programa de televisión haber sido
violada y torturada por cuatro oficiales del ejército peruano.
Su caso repercutió a nivel
nacional e internacional, por lo que el gobierno de Fujimori encargó a la
Justicia Militar que se hiciera cargo del caso que sentenció a los 4 oficiales.
Sin embargo, este caso no
terminaría allí puesto que años más tarde las investigaciones demostrarían que
La Rosa no abría sido torturada, sino que las hemorragias que había sufrido habían sido a causa de un
estrés agudo, lo que a su vez le provoco un paro respiratorio que le produjo la parálisis permanente de la
cual sufre.
El último caso y
quizá es mas vigente es el de Vicky Peláez, quien fue detenida junto a su
esposo, el uruguayo Juan Lázaro en Estados Unidos por ser parte de de una red de espionaje a favor de Rusia y quien admitió su culpabilidad ante el
gobierno de dicho país.
Su caso terminaría
gracias a un protocolo entre los gobiernos de EE.UU y Rusia en el cual se
acordaba el canje de los dos espías
junto con ocho más, por agentes detenidos por los rusos.
Algunos dicen:
Laura Mazarena:
“Comparada con otras
espías de su tiempo, la trayectoria de Matha Hari fue breve, insignificante y
desafortunada’’.
Kurt Singer:
¿Tienen las mujeres
un puesto en el espionaje moderno?
“las espías han actuado siempre con éxito y continuaran
teniéndolo, ciertamente.¨