lunes, 3 de diciembre de 2012


EL BARRIO CHINO: TRADICIÓN Y FUSIÓN CULTURAL

Un arco de ocho metros de altura y trece metros de ancho da la bienvenida. "Calle china" es el mensaje que se esconde detrás de unas extrañas letras colocadas en lo alto de la portada. En el lado posterior, otro pensamiento se divisa: "bajo el cielo todos los hombres somos iguales".

Filosofía, misticismo y arte propio de aquel país oriental se ven acumuladas en una pequeña avenida de aproximadamente 75 metros de largo. El arco o portada china es la puerta que conduce a un lugar de particular de Lima  enmarcado, en su mayoría, por el comercio y venta de productos del lejano país.

El brillo y el color característico de aquel lugar reviven su  inauguración en 1971. Dragones, leones, recorrieron con su andar de serpiente las calles de Lima llegando hasta la Plaza de Armas. Una verdadera fiesta, en la que  hombres y mujeres de origen oriental, llenaron la ciudad con el brillo de sus antiguas tradiciones.

Las baldosas hexagonales que adornan el piso de la calle capón guardan historias de vidas. Cada una tiene inscripciones de nombres, frases, agradecimientos y saludos de cumpleaños. Guardan sobre todo, esperanza como la que vive y siente la colonia china en el Perú desde hace décadas.

Así fue desde sus inicios, cuando miles de inmigrantes chinos decidieron crear un barrio característico como existe en México, Argentina y otras ciudades del mundo. Es por ello que eligieron la calle capón, en barrios altos (ubicado en las inmediaciones del mercado central) en la cual empezaron a surgir sus prósperos negocios.

Desde entonces, a diario, aquella avenida es visitada por más 500 personas. Muchas de ellas propias de China o Japón acuden al lugar en búsqueda de productos e ingredientes propios de su país  Otros, creyentes, admiradores o simplemente curiosos de la cultura acuden en busca de conocer su horóscopo, probar rituales o  simplemente a degustar los apetecibles bocaditos que se ofrecen al terminar la avenida.

Pero aquel colorido lugar pese a ser tan transcurrido, a la vez también es un lugar muy pacifico. El aura  y la energía que se transmite es calmada. Incluso la música que se escucha incita  a la relajación y meditación.

Sin embargo, algo característico y que no puede  ignorarse, son los chifas, como comúnmente se llama a los restaurantes chinos. En aquellos restaurantes encontramos una variedad de platos,destacando entre ellos, el chaufa.

El chaufa, platillo que encierra más que una tradición de China, una fusión entre la cocina oriental y china y la cocina criolla es el más común que se puede encontrar y  a la vez el mas pedido.

Ya sea por curiosidad, por admiración y creencia en la cultura oriental, los visitantes que diariamente transcurren por aquella pequeña avenida ven en ella, un espacio en escape de nuestra cultura para entrar en otra o mas bien en una fusión de ambas.

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